Repasando páginas de internet, he dado con este artículo escrito por una mujer llamada Silvia, y respaldada por multitud de comentarios, alentándola sobre su certera y clara visión de Dios. Yo, simplemente me he quedado sin palabras.
“Algunas personas en ocasiones llegamos a pensar que Dios quiere lo que nosotros queremos porque nuestro razonamiento nos lleva a creer eso, un razonamiento muy lógico es pensar que Dios no puede querer para mi algo que me desagrade ya que el me ama y como me ama lo que yo quiera me lo concederá y otra forma de pensar bastante lógica es que nosotros tomamos las decisiones en nuestra vida y por lo tanto decidimos lo que mas nos gusta y a Dios solo lo consultamos cuando algo falla en nuestros planes, pero sabes estos pensamientos solo nos llevan al sufrimiento porque nuestros caminos no son los caminos de Dios, es necesario comprender que lo que Dios quiere para mi en nada depende de lo que yo quiera porque mis deseos son carnales y solo buscan satisfacerme a mi misma y no a mi Señor, los planes de Dios son perfectos siempre llevan a glorificarlo y darle la honra y honor que se merece.
El Señor tiene un plan para la vida de cada uno de nosotros, es posible que algunos de nosotros aun no sepamos cual es, pero estemos seguros de que sea lo sea es lo mejor para nuestra vida ya que Dios nos conoce mejor que nadie y sabe Como? Cuando? Y Donde? le serviremos de la mejor manera. Lo único que nos toca a nosotros es esperar su llamado y mientras tanto prepáranos para esa obra que el Señor nos tiene preparada, y como nos prepararemos, pues estudiando la Biblia, meditando en ella, orando, sirviendo, amando al prójimo etc. Solo así el día que el Señor me llame yo podré decirle con certeza “Aquí estoy Señor úsame como desees”.
Ignoro de qué país o lugar será dicha señora, para el caso es lo mismo, pues lo que de verdad me indigna es, que a estas alturas del pleno siglo XXI, de los avances científicos en los que vivimos, de estos momentos en los que la ciencia avanza a pasos agigantados poniendo en nuestras manos respuestas a la mayoría de los misterios más enigmáticos, todavía haya mentes que se rijan sólo y exclusivamente por los supuestos deseos de un Dios, que por descontado nunca son los mismos que el sujeto quiere o necesita.
Yo no acierto a comprender como todavía hoy haya quién se colme de felicidad y se sienta victima privilegiada de ese Dios al que justifican cuando la vida se vuelve del revés y da palos por los cuatro costados, aseverando que El tiene sus razones para que los trate así y que se merecen ese trato aunque desconozcan el motivo.
Tampoco comprendo (y tal vez sea que yo soy muy cortito de mente), que las metas personales de cada uno, sus proyectos, sus ilusiones, para nada son los mismos que ese Dios nos tiene preparado, y que por lo tanto, debemos renunciar a ellas, puesto que los planes celestiales son siempre perfectos y más perfectos aún si implican el sufrimiento y dolor humano, planes que por supuesto están confeccionados para glorificarlo y honrarlo. Vamos, lo mismo que un esclavo apaleado y humillado debe rendir pleitesía a su amo y por demás, agradecido.
A eso lo llamo yo el síndrome de Estocolmo, ya de por sí digno de un profundo análisis psicológico.
No señores, un Dios no es aquél que decide por nuestras vidas a su antojo, que nos ha creado para servirle y que nos pide que esperemos su llamada orando, adorándolo y dándole gracias (¿gracias por qué?)
Un ser humano del siglo XXI no puede vivir esperando que ese Dios lo llame para contestar a su llamada con una frase cargada de servilismo como ésta: “Aquí estoy Señor úsame como desees”.
Si Dios existe, cosa que dudo, (al menos el Dios que nos han enseñado), definitivamente no es el que se refleja en el artículo de la señora Silvia y de tantas y tantas personas afines a estas mismas convicciones.
diariodeunpasado
Tienes la lengua muy larga Bandolero, pero yo te admiro. Y te admiro por ese saber llamar a las cosas por su nombre que no todos hacen. Algunos, porque comulgan con las ideas arcáicas que les han carcomido el cerebro desde siempre. Otros, porque mejor callar y aparentar lo que el entorno más cercano desea y evitar así la controversia.
Si Bandolero, yo te admiro.
Saludos