Yo aprendí los Pecados Mortales de niño en el Colegio Salesiano, y los aprendí a golpes de regletazos en los nudillos por parte del Padre Don Natalio cuando me equivocaba.
Y aunque hace mucho que dejé de creer en la mayoría de ellos, no dejo de reconocer que algunos (y no me refiero a ellos como pecados sino como actos en sí mismos), no deberían de suceder jamás.
Me refiero a: Matar, Cometer Falso Testimonio y Robar, que los demás casi no tienen significado para mí.
Pues parece ser que Monseñor Gianfranco Girotti, con cargo de director del penitenciario apostólico, que es el organismo que supervisa la confesión y las indulgencias plenarias de la iglesia, ha estado últimamente dándole vueltas, leyendo y releyendo la lista de Pecados Mortales que elaboró el Papa Gregorio Magno en el siglo VI (y que por lo tanto, se supone que dichos Pecados Mortales fueron considerados así por él, y basándose en los Diez Mandamientos), ha decidido que del siglo VI al XXI en que estamos, han pasado muchos siglos, y la ciencia y la tecnología ha avanzado mucho.
Por lo tanto, los Pecados Mortales no pueden ser menos, y dado que pudieran estar pasados de moda al no avanzar con los tiempos, ha creado una nueva lista con nuevos Pecados Mortales más de acorde con la era actual. En otras palabras, “más modernos”, acrecentando así la lista ya existente.
Ahora también es Pecado Mortal participar en experimentos científicos dudosos, practicar la manipulación genética, hacerse rico, consumir o traficar con drogas, ser responsable de la pobreza y la desigualdad social, entre otros.
No voy a negar que algunos de ellos son realmente el mal de nuestros días. Otros no.
Pero no es esa la conclusión final a la que he llegado.
La conclusión final es asombro e incredulidad. ¿Cómo es que los pecados se pueden sacar así de la manga porque en su día el Papa Gregorio, y ahora Monseñor Gianfranco Girotti así lo decidan? ¿Cómo es que se otorgan el poder de decidir quién va o no va al infierno? (y esto es para los que crean en el infierno).
¿Y qué pasa con lo que se cuece dentro del Vaticano y de la Iglesia Católica? ¿No es éso acaso Pecado Mortal? ¿Esos no existen? “Justicia Señor, pero a mi casa, NO”.
O sea, que un joven adolescente ante una noche calenturienta se masturba ya tiene inmediatamente un Pecado Mortal encima.
Que un chico en una reunión de amigos se fuma un “porrito” ídem de lo mismo.
Que tú juegas un décimo de la Lotería de Navidad y te toca El Gordo, pues ya sabes, derechito al infierno si te quedas con el premio.
Que se necesita que la ciencia avance investigando genéticamente y es conveniente manipularla para combatir o erradicar enfermedades mortales…. Al infierno también.
Además, ¿No dijo Juan Pablo II en 1.999 que el infierno no existía, que no era un lugar sino una situación????
Por favor.... que no me cuenten cuentos.
Esto sí es El Infierno...
Y ésto..
Y ésto.













08.05.08 @ 20:59